Lunes 27.02.2017
Actualizado hace 10min.

Que algunas banderas continúen enrolladas

A continuación comparto con todos los empresarios mi respuesta a un mensaje enviado luego de las elecciones primarias pasadas por el dirigente gremial empresario Raúl Zylberszteyn.

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Estimado Raul, 

Tal vez no sepas quien soy, sin embargo debido a que sos un dirigente de renombre y ocupas altos cargos en organizaciones gremiales de nivel nacional, yo conozco un poco de tu trayectoria. Me voy a tomar el atrevimiento de tutearte, que espero entiendas como un gesto de cercanía ya que tenemos una actividad y varios compañeros en común. Mi nombre es Damián Regalini, soy presidente de la Cámara Argentina de Medias y Afines y participo también desde la base en otras organizaciones que nuclean a empresarios a nivel nacional. Tengo 41 años y desde que arranque con mi industria, hace ya 14 años, que participo en política empresaria. Después de leer tu carta titulada “Hay que enrollar banderas” (la cual adjunto en este mensaje) me vi en la necesidad de responder a tu escrito con algunas ideas y reflexiones que expresan mi pensamiento y mi sentir como simple sujeto político de la gremial empresaria. Me pareció oportuno esperar al desenlace del balotaje para hacerlo debido a que fueron semanas intensas con mucha acción para todos nosotros. 

Antes que nada quisiera decirte, y ya en referencia a tu escrito, que en mi opinión el análisis de las tácticas y estrategias electorales de un partido que disputa la elección nacional, como el FPV, está lejos del rol principal de un dirigente empresario. Valoro muchísimo la participación, la movilización y la discusión política porque tengo la convicción de que soy -al igual que todas las personas- protagonista de mi presente y mi futuro solo a partir de la política, y también debido a mi historia familiar que vivió los tiempos duros de la censura.

Raúl: a mi me parece que antes de cuestionar públicamente la estrategia de los compañeros que condujeron la campaña electoral que finalizo hace unos días, debemos hacer una seria autocrítica de nuestro trabajo y nuestro rol como dirigentes durante éstos 12 años. Creo que la elección de un nuevo gobierno por parte de la mayoría de nuestro pueblo es una buena oportunidad para reflexionar sobre los motivos del fracaso de la dirigencia empresaria. 

Yo creo que ante esta derrota, que también es nuestra, la dirigencia empresaria debe preguntarse algunas cosas: 

  • ¿intentamos transmitir entre los hombres de negocio a quienes representamos cuáles eran los beneficios que para ellos aseguraba la continuidad de un gobierno como el que estamos despidiendo en estos días?
  • ¿fuimos realmente responsables con nuestro rol de dirigentes empresarios, que es el de representar intereses de un colectivo de hombres de negocio que quieren ganar dinero?
  • ¿fuimos solidarios y tuvimos un pensamiento de conjunto a la hora de encarar la actividad gremial? 

Mi opinión es que la respuesta a todas las preguntas es un triste y contundente NO. Y los motivos son los siguientes: 

Primer pregunta: No. Porque se han visto muy pocas acciones de las organizaciones nacionales con el fin de aclarar algunas cuestiones como ser: la naturaleza y la causa de la administración del comercio; el rol de nuestro país en el escenario mundial y los riesgos de una apertura indiscriminada de la economía, los sacrificios y los esfuerzos que teníamos que hacer como empresarios para que el gobierno proteja el mercado interno y fomente el consumo de nuestro pueblo, etc.. Hablo de aclarar estos temas y muchos más, no en una mesa de comisión directiva con los mismos 50 o 100 empresarios de siempre. Hablo de aclarar ésto para los más de 550.000 empresarios pymes que están fuera de la órbita del día a día de las cámaras y de la militancia gremial. Sin pertenecer a ninguna cámara. A esos representamos y a esos había que buscar y tratar de llegarle con los mensajes. No era tarea fácil, pero podríamos haber aprendido de otros militantes del FPV que caminaron, literalmente, el país con manuales didácticos y otras herramientas para difundir y explicar las políticas del gobierno. 

Segunda pregunta: No. Porque al parecer, durante estos últimos 12 años, la gran mayoría de las gremiales nacionales y sus conductores no entendieron correctamente el rol que les cabe. Al mismo tiempo que algunos trabajaron arduamente para resolver los problemas de varios de sus asociados, en su gran mayoría las gremiales nacionales pretendieron actuar, en el mejor de los casos, como movimientos de militantes que acompañan a los funcionarios a las marchas, publican solicitadas, o forman parte de caravanas, y en el peor de los casos vimos a varios de sus conductores seguir “lealmente” los pedidos de los funcionarios amigos para tal o cual cosa sin la valentía o sin la integridad necesaria para sentarse frente a ellos y decirles las buenas, pero también las malas que hubo y que debimos corregir de una mejor forma durante estos largos años. 

Antes que hablar de la extension de la cadena nacional y de otras cuestiones, los dirigentes nacionales debían haber hablado de los inconvenientes que buena parte de los empresarios tuvimos con las DJAIS, con los insumos y con los repuestos importados, o debían haber hecho la critica -constructiva- al funcionario de turno que atendía en mala forma a algún empresario. Y si hubiera sido necesario, también era responsabilidad de la alta conducción de la dirigencia gremial exigir recursos y la construcción de un marco institucional adecuado para la política empresaria. 

Tercer pregunta: No. Y aquí me voy a remitir a una palabra que utilizaste en tu carta: “endogamia”. Al respecto, buena parte de la dirigencia gremial empresaria pyme tiene material para llenar una o dos bibliotecas en vistas de la actitud sectaria, mezquina y egoísta de muchos dirigentes de su alta conducción. 

Por último, quiero decirte que espero que como uno de los altos dirigentes de la gremial a nivel nacional, mantengas las banderas enrolladas. Y espero que estén enrolladas para darnos paso a los que venimos marchando y trabajando desde atrás por una mejor gremial empresaria. Creo que es tiempo de cambiar muchas cosas. Hay que hacerse responsable de esta derrota que no es solo de “los pibes de La Campora” ni de los que hicieron la estrategia de campaña del FPV. 

Espero que recibas estas palabras que fueron escritas con respeto, pero con la convicción de que hay que hacer una renovación de la gremial empresaria. Y a no confundir con la “soberbia de la juventud”. Los que venimos marchando y trabajando desde atrás somos viejos y jóvenes, y estamos listos para trabajar y cumplir con nuestra función en el peor escenario que esperábamos. 

un saludo cordial,
Damián Regalini


A continuación la nota enviada por Raúl Zylberszteyn el 28-10-2015

Para que Scioli gane hay que enrollar las banderas

 

"Enrollen las banderas, no las bajen nunca, pero enróllenlas así los de atrás pueden ver" 

Cristina Fernández, un acto cualquiera.

 

Una campaña electoral es, por definición, la lucha por la opinión en la sociedad. Conducir es persuadir y nadie nunca jamás logró convencer a alguien de algo de lo que no está convencido. El fuego amigo, ir a votar desgarrado y todas esas pelotudeces tienen su repercusión, porque la gente no es zonza y mira. 

Desayunarse la cena, con discusiones sobre qué pasará en el movimiento justicialista en el período 2015-2017, cuando aún no se ganó la elección presidencial es vender la piel del oso antes de cazarlo y tampoco ayuda. Nadie vota delegados, gobernantes que no gobiernen ni dobles comando. 

Las reacciones de los compañeros el día después de las elecciones en las redes sociales fueron desopilantes. Desde "la gente es una ingrata", pasando por "esto es una guerra y acá no se rinde nadie", la imposibilidad de decodificar el mensaje de las urnas fue estremecedor. El kirchnerismo no solo no ganó en primera vuelta sino que va empatado a un balotaje -que es correrla de atrás- y el peronismo perdió ni más ni menos que la provincia de Buenos Aires. 

Alguien dijo una vez: "el kirchnerismo te lleva al paraíso a patadas en el culo". Si el "paraiso" es el fondo, las "patadas en el culo" son la forma. Los ciudadanos no son idiotas, no quieren el fin de la Asignación Universal, quieren el fin de la cadena nacional una vez por semana porque es una tocada de culo innecesaria que nos gusta a nosotros nomás, que la queremos a Cristina y "qué ídola que sos". No quieren el fin del Fútbol para Todos, quieren no tener que fumarse una apabullante propaganda política que demasiadas veces cae en partidaria. No quieren dirigentes cobardes con el FMI o los fondos buitre, pero sí con capacidad de autocrítica y de escuchar la calle. Aún la calle asfaltada. Reírnos en la cara de 200 mil caceroleros y decirles: "nosotros tenemos el control del Congreso" o "hagan un partido y ganen" es tirarle el colectivo encima al fitito. Hay demandas ahí, se debe poder tomar nota. Hablar de sensación de inseguridad, ningunear la inflación, no medir la pobreza aunque se la combata, porfiarse con ganancias, minimizar al punto de negar las derrotas electorales se paga, cómo que no. Los errores propios existen y hay que volver a enamorar. Nada peor en política que el autismo.

Cuando el kirchnerismo ganó con el 54%, con 37 puntos de ventaja a su inmediato competidor, empezó a boxear con su sombra. Se olvidó de persuadir, porque ya tenía los porotos y no le hacía falta. Comenzó más que nunca a privilegiar las formas. 

Se acentuó una tendencia en la militancia kirchnerista a la endogamia, al microclima. La militancia de la "selfie" -que nadie dice que sea la mayoritaria- existe y es más o menos esto: salir a convencer a los convencidos. ¿Para qué se manda un mail o mensaje de wsp a un grupo de compañeros, si ya pensamos todos lo mismo? ¿Cuánta gente que no es del palo tenés en tu facebook y podés hablar sin putearte porque no te considera un kirchnerista cabeza de termo?

Se convence al que piensa distinto. Escuchándolo para partir de un punto en común y generar empatía. Dando la razón en algunas cosas, aunque sean secundarias para nosotros. Lograr que no te sientan "extraño" y piense que sos un tipo autocrítico y lúcido. Ser "fronterizo" de la grieta. Si llega a pensar: "lástima que está con ellos porque es buen tipo, entiende" arrimaste más, porque ahora te escucha. Fijate bien lo que le vas a decir.

Decir que si gana Macri es el fin del mundo porque es "malo" y quiere destruir el país no sirve. Tirarle con la dictadura, los noventa y su gobierno en la ciudad -ampliamente plebiscitado por la mayoría- no sirve. Hay que dejar de hablar de Clarín por dos años. Esas balas a Macri no le entran y acá lo que se busca es la eficacia en el accionar político.

El discurso de Máximo fue un papelón. No solo no ganó la categoría de diputados, en la que salió segundo, sino que se la pasó puteando a Clarín y dijo -a horas de haber perdido la provincia de Buenos Aires, infinidad de intendencias e ir empatados al balotaje- que: "la gente votó a Cristina con el 54% y a Macri con el 34%". Autismo absoluto o intereses inconfesables.

Cada vez que Máximo puetee a Macri, éste va a subir en las encuestas. Es una regla de tres simple y Scioli tiene que decirle que cierre el pico y que se haga de abajo.

Scioli dijo que va a ser más Scioli que nunca y eso en criollo significa que va a empezar a mostrarse más autónomo y rebelde del kirchnerismo de las formas. Está perfecto, era hora. Si la militancia kirchnerista quiere hacer su aporte, aparte de convencer en la verduleria -el mundo real, no el virtual- a desconocidos con tacto y humildad, su aporte es este: dejarse putear sin reaccionar.

Scioli va a empezar a tocarle el culo al kirchnerismo simbólico poniendo en caja a Carta Abierta, 678 y La Cámpora. Hay que bancársela y todo aquel que además de kirchnerista sea peronista lo va a entender. Ver en esto una traición y no una táctica electoral es kirchnerismo bobo. Silbar bajito y repetir la línea del candidato es el aporte.

Macri es porteño. ¿Realmente puede ponerse en el lugar de un chaqueño, un chubutense o un salteño? Un porteño no sabe lo que es estar a miles de kilómetros del "calor" y si Dios está en todos lados pero atiende en Buenos Aires hay que hacer la campaña con eso. Hay que plantase en unitarios y federales porque ellos no tienen gobernadores y nosotros muchos muy queridos en sus provincias. Hay que plantarse en el peronismo porque ellos no tienen sindicatos y nosotros sí.

Lograr privilegiar el fondo -que Scioli gane y seguir gobernando la nación-, sacrificando en la campaña las formas, sin reaccionar y conteniendo el fuego amigo, salir a convencer a no convencidos predicando la línea que baje el candidato es lo que la realidad impone para ganar.

 

Posdata: la eficacia de este texto se medirá en las puteadas que se reciban de los compañeros, porque se busca conmover estructuras mentales.