Lunes 27.02.2017
Actualizado hace 10min.

La industria manufacturera se perfila como la garante del empleo

Nota de opinión del empresario Teddy Karagozian sobre el empleo en al era de la post globalización.

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El mundo ya está en guerra por los mercados de trabajo. Sabemos que la robotización y la inteligencia artificial aplicada en la producción de bienes y servicios harán obsoletos muchos trabajos.

Este reemplazo de trabajo humano por automatización robótica tendrá mayor impacto en las actividades de servicios y de comercio, situando a la industria manufacturera (afectada también pero en menor medida pues hace siglos viene siendo sujeto del cambio tecnológico) como un garante de la generación de empleo humano.

Los efectos de este fenómeno implican la instalación de un nuevo paradigma en la esfera productiva global. De hecho, este punto ha sido el centro de los debates desplegados durante la realización del reciente Foro de Davos.

Este cambio de paradigma se sitúa en un punto maduro de la globalización que nos ha dejado, como impacto más notable, la relocalización de las actividades manufactureras, profundizando el proceso de desindustrialización y aumentando la desigualdad social de las economías centrales.

La era Trump marca el inicio de la reversión de este proceso, donde Estado Unidos le reclamará a la globalización lo que le corresponde, empezando por los puestos de trabajo industriales. La administración Trump sabe que, de no hacerlo, en un futuro no lejano, la falta de oportunidades de trabajo bien remunerado y de alta productividad, como las que genera la industria en los países desarrollados, se convertirá en un problema de muy difícil solución. Irreversible. En efecto, las industrias y el campo han incrementado notablemente, desde el inicio de la revolución industrial, su capacidad de producción per cápita pero los servicios y el comercio aún tienen hoy una muy baja productividad, por lo cual tienen salarios bajos.

Imaginemos si en alguna fábrica hubiese metros y metros cuadrados de espacio vacío esperando que alguien venga a producir o que en una fábrica haya gente de brazos cruzados esperando que, como sucede en los locales comerciales, los clientes entren.

La tesis es que, entre otros ejemplos, si Amazon, Ebay, MercadoLibre y todas las tiendas online tienen éxito (creo que lo van a tener), sobran millones de personas en el mercado de trabajo de Estados Unidos. También sobrarán en la Argentina.

Sobre estos fenómenos se fundamenta la decisión del gobierno de Trump para que la manufactura vuelva al territorio estadounidense pues, en algún lugar, deben fabricarse los bienes analógicos, los televisores, las computadoras, las prendas, los autos y todos estos bienes no pueden ser reemplazados por electrones ya que son bienes corpóreos, físicos. Es cierto que se harán con menos personal, pero seguirán requiriendo mucho trabajo humano para su elaboración.

La realidad es que Estados Unidos en los años 70, luego de la crisis del petróleo, decidió tercerizar la producción de bienes porque no tenia energía suficiente como para consumir y producir, y era prisionero de los países árabes. Al tiempo, comenzaban los primeros indicios de protección ambiental; no existía el uso de energías alternativas al nivel de hoy y el costo del capital era muy alto. Tampoco el mundo estaba saturado de dólares.

Revolución 4.0

Hoy son autosuficientes en energía, la tecnología robótica permite una alta productividad del personal, el costo del dinero es y va a seguir siendo bajo y los costos de distribución han bajado de modo significativo. Además, existe la tecnología para contaminar menos y el just in time (hoy "Revolución industrial 4.0") requiere stocks de intervención bajos y cercanos al consumidor para que los cambios de diseño sean cada vez mas rápidos en un mercado que pide novedades inmediatas.

Al igual que la administración Trump, las grandes corporaciones conocen los impactos inevitables de este nuevo derrotero, por eso con seguridad las empresas van a volver con ganas a Estados Unidos y los norteamericanos van a tener una mejor distribución del ingreso pues la manufactura es mucho mejor distribuidora que los servicios y demás sectores de la actividad económica.

La decisión presente de Trump de reindustrializar Norteamérica es estratégica de acuerdo con el futuro que viene. El futuro de las sociedades desarrolladas, una vez más, será la industria.

El autor es presidente de TN&Platex