Martes 27.06.2017
Actualizado hace 10min.

Minería, el desacuerdo federal

Por 30 años bajo la ley de inversiones mineras quieren hipotecar los recursos naturales del país.

 
Nota de opinión del Dr. Domingo Albarracin sobre el acuerdo federal minero
COMPARTÍ ESTA NOTA

En el invierno del 2016 ante la falta de resultados concretos, los funcionarios del Sector a nivel nacional decidieron volver a poner en agenda “una vez más” el remanido asunto del acuerdo federal minero.

La idea no era otra que ganar tiempo político. Habían hecho demasiadas promesas al presidente. Anunciaron llegada de inversiones por miles de millones de dólares, la construcción de nuevos proyectos y la generación de miles de nuevos empleos. ¡Nada de eso sucedió!

La falta de resultados los torturaba (… y los sigue torturando) y, sobre todo, les  consumió la paciencia de la Jefatura de Gabinete. Califican allí pobremente al triunvirato Meilan, Capello y Biset por falto de gestión, distante con la economía real y descomprometido de la agenda empresarial/laboral.

Por eso y porque necesitan acompañamiento de las provincias para un crédito internacional de 50 millones de dólares se metieron en el baile del Acuerdo Federal. ¡Nada mas que por ello!

Meilan, Capello y Biset creyeron que al tema lo definían rápidamente. Subestimaron a las provincias pensando que iban a firmar cualquier cosa y, se confiaron en la tarea que le encomendaron al catamarqueño Micone como coordinador del Consejo Federal Minero.

Para agigantar los equívocos se emplazaron con la firma y anunciaron que llevarían el documento al evento minero de Toronto, Canadá.

Sería ésta la herramienta más importante que ofrecerían a los inversores para tentarlos a venir a Argentina. Obvio, ya lo sabemos, no cumplieron con el objetivo.  

PDAC 2017  pasó para la minería Argentina sin pena ni gloria. Peor aún, recuerdan en off algunos asistentes la incongruencia de los discursos del Secretario Meilan. O la llegada tarde a la feria del Subsecretario Capello porque olvidó hacer la visa de ingreso.¡Sin palabras! Todo muy improvisado y decadente.

De PDAC para acá solo enredos. Anuncios de nuevas fechas de firmas que eran sucedidos por nuevas postergaciones. Incluso con agitación de agenda que involucraban a la propia Casa Rosada.

Tal fue el desmadre que debieron terciar los gobernadores y el ministro Aranguren. Se había terminado el tiempo de Meilan, Capello y Biset.

El lunes 05 de Junio había sido fijado como fecha de firma del Acuerdo Federal. El evento se celebraría en Casa Rosada con la presencia del presidente Macri. Allí los gobernadores y el ministro Aranguren suscribirían el documento. Una vez más no se firmó. Bastó para ello la disconformidad del gobernador salteño.

Queda para la reflexión preguntarse, ¿Qué movilizaba a firmar a las provincias de Catamarca, San Juan y Santa Cruz por ejemplo?

No se entendía como, provincias con gran actividad y experiencia minera suscribieran aquel documento. ¿En qué se beneficiaban? No queda claro. La respuesta parece estar simplemente ligada a una escasa interpretación de los escenarios por parte de sus representantes en la mesa de discusión.

Afortunadamente para ellas y al fin para todas las provincias, puso claridad al proceso el Gobernador de Salta Urtubey, quien mostró disidencia con la redacción del documento. Ello obligó una vez más, como se menciona más arriba, a suspender el evento de la firma.

Se originó así un nuevo proceso de discusión. Los gobernadores volvieron a autoconvorcarse con la finalidad de reunir a Urtubey, el único díscolo, con el ministro Aranguren.   

Pues bien, ¿qué es lo que está en discusión?

Son 3 cuestiones.

1.     La creación de un Fondo que el gobierno nacional pretende conformar y administrar cobrando un 1 (uno) por ciento de la facturación a cada proyecto.

2.     La institucionalización de fideicomisos aplicando su ejecución para los nuevos proyectos. Esta herramienta creada durante el gobierno anterior es ejecutada corrientemente en San Juan y utilizada para la construcción de obras de infraestructura.

3.     El cobro de regalías. La idea es consensuar  una cifra común e instrumentar un concepto de cálculo más sencillo; porcentaje de la facturación por ejemplo.

Según fuentes oficiales, los consensos del acuerdo se alcanzarían si el gobierno nacional desanda la idea de constituir el Fondo (1) y las provincias aplican la institucionalización del fideicomiso (2) y el cálculo de regalías (3) a los nuevos proyectos.

Así, es clara la victoria en de éste proceso, de las compañías que ya están instaladas. Las mismas que resultaron beneficiarias de la devaluación del gobierno de Macri, de la flexibilización de los regímenes de importaciones aduaneras y del levantamiento de los derechos de exportación.  

Si todo éste proceso se llevó a cabo para dar buenas señales a inversores potenciales, queda claro que NO se cumplió.

Lamentablemente, todas las idas, venidas y yerros, no han aportado a la previsibilidad que busca un inversor cuando elige un país para invertir.

En la misma dirección luce negativo el excesivo tiempo deliberativo y la dificultad para encontrar consensos.

Y lo que es peor, la estrategia de aplicar fideicomisos institucionalizados y nuevos montos de regalías a nuevos proyectos es, a todas luces, desalentador a nuevas inversiones, resultando así, las provincias claramente desfavorecidad.

SI SE TRATA DE UN ACUERDO FEDERAL Y EN ESENCIA SU CONTENIDO ES PERJUDICIAL PARA LAS PROVINCIAS, ¿DE QUE ESTAMOS HABLANDO?