Lunes 21.08.2017
Actualizado hace 10min.

Etchevehere duro contra la industrias: "no vendemos porque los protegen a ustedes"

Lo que dejó el acto de apertura de la rural. Sin opositores se inauguró la muestra oficialista del campo. Etchevehere junto a CRA y Coniagro cerraron filas con cambiemos para estas eleciones. Federación Agraría no participó de la muestra por segundo año consecutivo.

 
Etchevehere leyó un discurso sin críticas y de pleno apoyo electoral para Macri
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Apoyo electoral

El acto de cierre de la muestra Rural de Palermo fue este año casi un retiro espiritual de dirigentes de Cambiemos, vacío de opositores que solían concurrir al evento. El clima político espantó al peronismo y al resto de las fuerzas que compiten con el oficialismo de cara a las legislativas de octubre. Muchos ya sabían cuál era el tono del discurso del presidente de Sociedad Rural, Luis Miguel Etchevehere, y prefirieron evitarse un disgusto.

En ese escenario, los empresarios y una parte de la dirigencia del agro nacional cerraron filas atrás de Mauricio Macri con la mente clara en “no volver al pasado”, bajarle el tono a las críticas al Gobierno y sepultar la figura de Cristina Fernández ante los números que aseguran tiene en la provincia de Buenos Aires.

Criticas para la oposición de Macri

El que mejor representó esta última idea fue Eduardo Eurnekian, el presidente de Corporación América: “Cristina se tiene que ir, su tiempo ya pasó, le toca a las generaciones más jóvenes”, dijo mientras se escapaba de La Rural apenas terminado el discurso de Macri. El empresario, uno de los más ricos del país, supo acuñar un muy buen vínculo con el kirchnerismo, pero ahora está totalmente jugado al proyecto del oficalismo. “Su discurso fue muy bueno, nos muestra el camino que queremos”, aseveró uno de los hombres de negocios más grandes de Armenia.

La misma línea es la que impera en la Unión Industrial Argentina (UIA). “Hoy no tenemos plan b a Macri, tenemos problemas porque hay sectores que dependen del consumo y eso no arranca, pero queremos que a este Gobierno le vaya lo mejor posible”, explicó a este medio un altísimo dirigente fabril. En el palco oficial, junto a Macri y el anfitrión Etchevehere, estuvieron el presidente de la entidad, Miguel Acevedo, y el titular de la cámara de empresas alimenticias COPAL, Daniel Funes de Rioja.

Justamente Funes de Rioja representa, junto al supermercadísmo, el núcleo de las críticas de los productores agrarios por la apropiación de la renta en la cadena alimenticia. De todos modos, Funes valoró “la valentía de Etchevehere en aguantar tantos castigos del gobierno anterior”. No había margen para rebeliones aisladas en un terreno hostil para cualquiera que no sea parte de la ruralidad. Incluso evitó asistir al evento, por segundo año consecutivo, el presidente de la Federación Agraria Argentina (FAA), Omar Príncipe. La FAA está dentro de la Mesa de Enlace en representación de los pequeños y medianos productores, y es de las entidades con mayor peso de representación en el campo.

Para Funes, el efecto CFK sería altamente perjudicial para las perspectivas políticas del Gobierno en el mediano plazo. “No estamos pensando en las elecciones, pero las inversiones no van a venir si vuelven los que se la pasaron negando el valor de la iniciativa del sector privado”, dijo el dirigente.

Por el lado de los Werthein, Daniel, el mayor de los hermanos, cabeza de la parte agropecuaria del grupo y un hombre muy respetado en la Sociedad Rural, fue directo: “Todos tenemos en claro hacia donde no queremos volver”. Del mismo pensamiento es el titular de la Cámara de la Construcción, Gustavo Weiss, que celebra el impulso que le dio el Gobierno al sector con la obra pública.

Hasta hace algunas semanas, cuando la ex presidenta se lanzó a la pelea por una banca por la senaduría, los industriales mostraban cierto fastidio con el Gobierno. La apertura de importaciones y la caída en el consumo, que sigue sin repuntar, eran las principales preocupaciones. Ahora, con Cristina liderando en todas las encuestas, todo eso pasó a segundo plano.

De Mediguren pegó un cahetazo y recibió un massazo

lamó la atención la ausencia de opositores de todas las fuerzas que antaño visitaban el cierre del evento. De los gobernadores opositores, sólo estuvieron, relegados en las tribunas, la fueguina Rosana Bertone; y el santafecino Miguel Lifschitz. No participó el salteño Juan Manuel Urtubey; y tampoco los gobernadores de Córdoba y Entre Ríos, dos polos productivos importantes. Gustavo Bordet estuvo en la semana, pero hizo lo posible por esquivar a los anfitriones.

Tampoco se hicieron ver referentes de las fuerzas políticas de oposición en plena campaña. No estuvieron ni Sergio Massa, ni dirigentes del Randazzismo, mucho menos expresiones del kirchnerismo. El único opositor que estuvo en la inauguración fue el dirigente fabril y diputado del Frente Renovador, José Ignacio De Mendiguren. El “Vasco” debió aguantar un duro golpe de Etchevehere para Massa en su discurso: “No les creemos nada a los que buscan diferenciarse del Gobierno anterior, pero hasta hace poco formaban parte de él”, disparó el presidente de la Sociedad Rural. En un almuerzo que relató Letra P Etchevehere ya había adelantado que su ponencia sería un llamado a votar a Macri, con fuertes críticas a un gobierno que no se ocupó de la ruralidad.

 “¿Por qué me pegaste?”, le espeto un jocoso De Mendiguren a Etchevehere finalizada la inauguración. “Aprendan a ser competitivos, Vasco, el mundo necesita nuestros productos y no podemos venderles porque los protegemos a ustedes”, lo chicaneó Etchevehere en un acto en el que participó oficialemente la UIA.

Más allá de la broma, esa sigue siendo hoy la disputa en boga, a pesar de lo anacrónico.

 Entre risas,  y en un territorio hostil, De Mendiguren debió soportar también las gastadas del titular de la Bolsa de Comercio, Adelmo Gabbi “Que vengan las inversiones extranjeras y después le cobramos el impuesto a la renta financiera que quiere Massa”, disparó el irónico Gabbi, quien supo cosechar una estrecha amistad con el ex vicepresidente de la Nación, Amado Boudou. “Vas a ver que la grieta que agita el Gobierno nos va a terminar perjudicando a todos”, respondió el Vasco.

Eso no fue todo para el diputado. Detrás de la reja, entre el particular público de Palermo, un hombre le gritó: “De Mendiguren, duhaldísta, raja de acá”. El legislador sonrió y siguió discutiendo aireadamente. La anécdota fue un gráfico del tono de un evento casi de nicho, sin lugar para expresiones críticas. Un cierre de filas del establishment con Cambiemos, que ya estaba avisado con antelación.

Fuente: Lera P