Lunes 21.08.2017
Actualizado hace 10min.

El campo se sube a la bicicleta financiera

Con tasas bajas el campo se endeuda en dólares y no vende, prefiere jugar a la especulación financiera ante la elecciones, baja de retenciones a futuro y mejora de precios en los mercados.

 
La comodditización del campo permite que de la producción pasen a la especulación rápidamente
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La bicicleta financiera llegó al campo. Las bajas tasas de los préstamos en dólares que vienen ofreciendo los bancos se convirtieron en toda una sensación para el productor, que aprovecha el momento para endeudarse mientras especula con una mejora en los granos para volver a vender.

Fuentes de entidades financieras tanto públicas como privadas consultadas señalaron que desde junio hay un fuerte crecimiento de los créditos hacia el sector producto y destacan que las tasas en dólares están muy “baratas”. Estas rondan entre el 3% al 4% a largo plazo o del 2% al 3% en el mediano la cual es destinada a la compra de agroquímicos, fertilizantes, semillas, entre otros. Hace un año el costo de estos préstamos rondaba entre el 8% y el 10 por ciento, pero con el impulso del blanqueo, la liquidez en dólares de los bancos creció fuerte y motorizó una drástica baja en las tasas. Se estima que la inversión para la campaña 2017/2018 oscila entre los u$s10.000 a u$s11.000 millones.

“Con una tasa tan baja conviene mucho vender más adelante y tomar el préstamo, lo que hace que muchos productores se financien en vez de comercializar en el mercado disponible”, sostuvo desde FyO, el analista Dante Romano. Esto sucede con el maíz. El cereal al cierre del viernes rondo en el físico a u$s135 la tonelada mientras que la cosecha nueva a diciembre es de 145 dólares. Si se toma el crédito al 3% anual (es decir 0,25% mensual) quiere decir que sobre los u$s10 que ganaría el productor por entregarla a fin de año sólo desembolsará u$s3 por tonelada para saldar la deuda con el banco.

El caso de la soja meses atrás fue aún mayor. El poroto en junio cotizaba a u$s230 contra un noviembre que pagaba u$s250 la tonelada. El margen de ganancia era de 20 dólares.

Un tema no menor que Romano destacó es que cuando hay muchas oscilaciones en los mercados con bajas y subas en el lapso de una semana, “el productor opta por rechazar los precios y prefiere tomarlos más adelante. En el peor de los casos, si necesita la plata se financia con las actuales tasas y espera a ver que pasa”.

Además el campo espera la baja de las retenciones a la soja del 6% para el 2018, esto significa alrededor del 0,5 por ciento mensual. “Para nosotros es mucha plata, no hay en el mercado un tasa con éstos números y más en dólares”, afirmó Marcelo, productor de Pergamino.

En definitiva en un escenario de valores a la baja y sin gastos por afrontar de la campaña pasada, y con un ciclo nuevo donde los insumos fueron financiados a través de los bancos o otras herramientas que dan vuelta; el productor prefiere esperar a que vuelvan a subir los precios y que en el peor de los casos si necesita dinero los puede encontrar fácilmente gracias a las bajas tasas.

Por si fuera poco, las PASO también son observadas por el campo, y no tanto por lo que se defina políticamente sino porque el Central le puso un freno al tipo de cambio un aliciente para vender la soja.

Por cierto y sobre datos del portal oficial Siogranos, la semana pasada se vendieron alrededor de 730.000 toneladas, mostrando una baja del 45% respecto de las 1,22 millones negociadas en los últimos días de julio.

Por altos costos y las retenciones, atrasan la siembra de soja y se vuelcan al maíz

Un relevamiento entre empresas de insumos y productores durante el 25º Congreso de la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid) que finalizó el viernes pasado en Rosario, arrojó la incertidumbre por parte del hombre de campo que frente a la seguidilla de precios a la baja, inundaciones, costos y dólar, se muestra más proclive a apostar por el maíz en desmedro de la soja.

Sucede que la oleaginosa a la hora de compararlos entre los valores actuales y los de hace un año, presenta una caída de u$s45 por tonelada.

“En esta situación los números no cierran por los altos impuestos y el costo de fletes que debemos afrontar”, destacó Mauro, productor del Río Cuarto quien agregó que “con las retenciones del 30% se hace todavía cuesta arriba”.

“Por eso vamos a apostar por el maíz, que pese a que necesita de una mayor inversión viene mejor con mercados abiertos y sin derechos de exportación”, reconoció Federico quien arrienda un campo 100 hectáreas en Villa Constitución.

Más alertó que muchos de sus pares “sufren las consecuencias aún de las inundaciones los cuales perdieron parte de su producción”. Una muestra de que se va por el cereal también es visto por las empresas de insumos. Es el caso de Bayer donde su director general, Hernán Bagliero afirmó que se dan dos situaciones.

“Una es la buena demanda de la semilla de maíz que sigue recuperando área, pero en el inmediato hay también una sensación de que los precios van a bajar y el productor espera, lo que hace que se demoren las decisiones”.

Por el lado de Monsanto, su presidente Juan Farinati, coincidió “en que el maíz va a crecer después de un 2016 muy bueno, el cual lo vamos viendo en las intensiones de compra por parte del productor no sólo en semillas sino también en tecnología donde está repitiendo lo hecho el año pasado”. Todo lo contrario se observa “con la soja donde se muestra un mercado más estable en área” dijo Farinati.

Para Bagliero, “puede haber entre 100.000 a 200.000 hectáreas menos en la oleaginosa aunque la complejidad de la quita de las retenciones en enero próximo puede producir un atraso en los pagos y eso el productor lo sabe”.

El clima no es un factor por olvidar. Así lo resaltó el CEO de Rizobacter, Ricardo Yapur “donde el tema del agua viene atrasado la nueva campaña puesto que muchos no terminaron de sembrar el trigo”.

Fuente: Diario BAE