Miércoles 18.10.2017
Actualizado hace 10min.

Tierra del Fuego: ¿El fin de la década ensamblada?

Dos miradas sobre el régimen de promoción industrial en Tierra de Fuego, una política y otra económica, plantean los desafíos de crear empleo en el sur Argentino y las contradicciones con el modelo político actual.

 
Gustavo Ventura y? Juan Manuel Compte polemizan sobre el régimen de promoción industrial
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Por GUSTAVO VENTURA

A esta altura la postura del Gobierno nacional respecto a la Ley de promoción de Tierra del Fuego 19.640 es clara, no le gusta y no está de acuerdo. La ven como un gasto innecesario, y que políticamente atenta contra su concepción de libre comercio y de mercado.

Por ello desalientan mediante la apertura indiscriminada de importaciones en general y la baja de aranceles a los productos electrónicos en particular.

Entiendo a la Ley 19.640 como una herramienta para impulsar el desarrollo económico y las actividades en Tierra del Fuego, con un fin noble, que es generar empleo genuino en una zona no amigable y distante de la centralidad política y fabril de la Argentina, y no para beneficiar la exportación de productos al continente, quedándose con el IVA, Ganancias e impuestos internos por parte de las empresas.

Es cierto que en algún momento unos pocos vivos transformaron este marco de generación de empleo y ocupación de un territorio tan sensible desde varios aspectos incluido la soberanía en un negocio financiero.

Los fueguinos tenemos la responsabilidad de defender nuestra industria, que no es más que defender nuestro empleo, defender el fin noble de esta ley y trabajar fuertemente buscando herramientas técnicas y políticas para establecer los mecanismos para que la Ley vuelva a cumplir con el objetivo por el cual fue sancionada. Debemos trabajar para adaptar el régimen al Siglo XXI.

Hoy nos hablan de cambiar la matriz económica de Tierra del Fuego a investigación y producción de energías renovables. Esto es totalmente inconsistente desde el mismo Gobierno que baja a 0.59 % el presupuesto a ciencia y tecnología para 2017 cuando venimos del 0,7 % en 2016, que de por sí ya era poco.

¿Realmente creen que el sector de energías renovables o el turismo pueden absorber el recurso humano de las fábricas? ¿Los 12 mil empleados con una capacitación totalmente distinta a la necesaria para el área de turismo o energías renovables?

La realidad es que pretender reconvertir el modelo de  producción al de  importación, donde la primera variable que se resiente es el empleo, generando despidos como está pasando y pasará.

Coincidimos que la industria fueguina necesita un aggiornamiento a estos tiempos pero para meterse en el mundo, producir más, generar PYMES que den soporte a estas industrias, en definitiva para generar más empleo y no menos. El régimen no es un gasto para la Nación, particularmente veo como gastos innecesarios que el ministro de Energía, Juan José Aranguren, pague sobreprecios en la compra de gas a Chile 128 % más caro, que se haya perdido con el dólar futuro 70 mil millones de pesos en un día, el endeudamiento externo que estamos teniendo no para crecer sino para pagar gastos corrientes, la quita de retenciones al campo y mineras, el pago a los buitres y la fuga récord. 

Mauricio Macri en campaña hablaba hace solo un año de lo bueno que era la Ley 19.640, la misma que hoy desalienta con sus políticas y haciendo lobby. Lo hace en Buenos Aires con diputados y referentes políticos, como en la provincia con sus empleados políticos.

Tenemos que abordar el tema con la madurez y unidad suficiente para defender nuestro empleo, nuestra soberanía, nuestro futuro y el de nuestros hijos. Si no lo hacemos nosotros, no esperemos que un CEO de una empresa, o de un ministro en Buenos Aires, lo hagan.

Un estudio de la UCES reseña que desde que asumió Macri -el 10 de diciembre de 2015- el empleo privado se expandió en nueve jurisdicciones y se contrajo en 15, arrojando un resultado negativo del 0,6%. Tierra del Fuego, con el 12,1%, encabeza el ranking de las provincias con mayor pérdida de empleo en el sector privado.

Por ?JUAN MANUEL COMPTE

El lunes 18 se cumplieron 10 años desde que Néstor Carlos Kirchner rubricó con su birome el decreto 1234, que prorrogó, hasta el 31 de diciembre de 2023, el régimen de promoción industrial de Tierra del Fuego. Lo había anticipado Cristina Fernández, en Río Grande, en campaña electoral. Aunque aplica a toda la actividad de la isla, el modelo fueguino está identificado con la producción de artículos electrónicos. A punto tal que es el principal empleador: genera, en forma directa, más de un tercio de los puestos laborales privados de la provincia, con salarios que, en 2014, eran entre 75% y 90% superiores a los de Buenos Aires o Córdoba.

En 2007, Tierra del Fuego ensambló 2,2 millones de televisores, 499.000 hornos microondas, 862.000 teléfonos celulares y algo más de un millón de equipos de aires acondicionados. El costo fiscal de las exenciones fueguinas, en 2007, fue de $ 1325,6 millones, el 0,19% del PBI, lo mismo que cuatro años antes. Eran 37,4% del gasto tributario previsto para todos los regímenes de promoción económica durante el ejercicio: Tierra del Fuego costó $ 1,10 cada $ 100 de gasto aprobado en el Presupuesto.

Para 2011, el régimen insumió $ 8701,3 millones, 67,5% del costo de las promociones económicas y $ 2,30 cada $ 100 gastados por el Estado nacional. Desde 2007, hubo explosión de armado de celulares (11,5 millones) y, la novedad, 842.000 dispositivos, entre PCs, notebooks y tablets.

En 2012 un paper del Cippec titulado "Radiografía de la industrialización argentina en la posconvertibilidad" escrito por Eduardo Levy Yeyati y Lucio Castro criticaba al regimen de promoción fueguino . Ahora, el primero es influyente asesor del Gobierno en desarrollo económico e industrial. El segundo, Secretario de Transformación Productiva del Ministerio de Producción.

En 2015, la exención de Tierra del Fuego sumó $ 23.490 millones, 0,47% del PBI y 77,6% del total del gasto tributario en esos regímenes.A diciembre de ese año, las montadoras fueguinas empleaban a 13.750 personas. "Lo voy a desmantelar", cuenta algún infidente que, en confianza, le escuchó decir a Mauricio Macri en sus primeras semanas de mandato. El Presidente no es afecto a un sistema de protección y beneficios que, a su entender, restringió la oferta, atrasó la tecnología, encareció productos, tragó dólares en tiempos de verde carencia y, para financiarse, utilizó instrumentos poco tentadores para multinacionales sometidas a puntillosas normas de compliance. Una curiosidad, para alguien apellidado Macri y que, además, tiene como íntimo amigo y consejero a Nicolás Caputo, accionista, junto al resto de su familia, de Mirgor, uno de los principales players de la isla. Pese a esas intenciones originales, el Ministerio de Producción recibe, con frecuencia, la visita de la gobernadora fueguina, Rosana Bertone, además de empresas y gremios, para discutir el régimen. En un año y medio, hubo reuniones cada dos meses. "Mejoren la competitividad y productividad de la isla", es la sugerencia con la que suelen retirarse. Mientras, el decreto 117, de febrero de este año, eliminó los aranceles para la importación de productos electrónicos. 

"Está redimensionándose", el elegante eufemismo al que apelan en Afarte para hablar de la industria fueguina hoy. Por estos días, emplea a 9000 personas y concentró el 90% de producción en tres líneas. Proyecta ensamblar 9,5 millones de celulares, algo más que los 9,1 millones en 2016 y 3,2 millones de televisores (prácticamente, lo mismo). El volumen de aires se retrajo de 1,8 millón en 2015 a 1,1 millón 12 meses después. Las empresas se están focalizando en ser competitivas en TVs y celulares. Entre enero y septiembre bajaron 28% los precios de los teléfonos, y 9%, los de las TVs. "En precio, nunca podremos parecernos a EE.UU. o Chile, que no fabrican, tienen una eficiencia logística enorme y una carga tributaria mínima", dicen. "Pero podemos acercarnos a Brasil", acotan.

¿Qué respuesta recibirán? El Gobierno ya decidió continuar con el régimen hasta 2023. Hay coincidencia en sectores como la industria del gas, el turismo y la pesca. Qué pasará con la electrónica y, particularmente, con la promoción industrial a partir del 1º de enero de 2024 siguen siendo incógnitas a despejar en la ecuación. Por lo pronto, el Presupuesto 2018 prevé que el régimen insuma $ 31.801,2 millones, 18,5% más que este año y, en términos de PBI, prácticamente, lo mismo: 0,26%. Pero Tierra del Fuego ya no es tres cuartos, sino la mitad del costo tributario previsto para financiar las exenciones económicas. "No somos un sector estratégico para el Gobierno", reconoce, con tono resignado, un lobbysta de las montadoras, como admitiendo que, a pesar de todo, algún halcón de la Casa Rosada ya mandó a Tierra del Fuego a la promoción.